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Un espacio para reflexiones

viernes, 23 de julio de 2010

Reflexiones sobre el Matrimonio


La Real Academia Española define al matrimonio como “Unión de un hombre y una mujer conformada mediante determinados ritos o formalidades legales” El diccionario Salvat expresa: “Institución social por la que un hombre y una mujer se unen al objeto de constituir una familia - Contrato bilateral entre dos personas de diferente sexo, encaminado a establecer una comunidad de vida – Sacramento instituido para establecer la unión permanente entre hombre y mujer”

El diccionario Sopena dice más o menos lo mismo, agregando casos especiales como matrimonio canónico, civil, morganático y otros y luego se refiere al matrimonio entre los hebreos, griegos, romanos, germanos y cristianos, pero no menciona en absoluto la homosexualidad. En las sociedades antiguas en general encontramos referencias a la homosexualidad, pero no ligadas al matrimonio.

La Biblia expresa “El hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa y los dos llegan a ser como una sola persona” (Gn. 2,24). En el Nuevo Testamento encontramos la misma frase dicha por Jesús en los Evangelios (Mt. 19,5 y Mc. 10,7-8) y por Pablo en su carta a los efesios (Ef. 5,31). Solón, el gran legislador de Grecia, definió el matrimonio como ”una sociedad intima entre un hombre y una mujer cuyo fin es formar una nueva familia, disfrutando ambos de un cariño recíproco”

Podrá parecer una cuestión semántica, pero cada palabra tiene su significado y matrimonio es la unión de un hombre y una mujer para formar una familia, Cualquier otro tipo de unión debe utilizar otra expresión como sería unión civil.

En el pasado reciente la moral estaba en cierto modo disociada. La sociedad no admitía oficialmente las películas eróticas, las malas palabras, las vestimentas audaces y padres e hijos solo hablaban elípticamente de cuestiones sexuales, pero la realidad era diferente. Por eso se decía que era pacata o hipócrita. Hoy la sociedad se pasó de revoluciones, de las prohibiciones a la permisividad total y ya no sabe que hacer para parecer más avanzada. Se introdujeron las malas palabras y las películas subidas de tono en los medios, la televisión no tiene límites y así todo ¿Por qué no avanzar con el orgullo gay y el matrimonio homosexual?

Una ley promoviendo la unión civil con los mismos derechos que los que tiene el matrimonio (excepto la adopción que merece un estudio mucho más profundo), pero sin la utilización de las palabras clásicas como matrimonio, cónyuges o contrayentes, hubiera sido una solución más adecuada porque otorgaba los derechos legales a que aspiraban, pero sin lesionar el concepto de matrimonio o de familia. Se habría apelado a una diferencia que los homosexuales aceptaron al proclamar el orgullo gay, pero no discriminado legalmente.

Todos los derechos tienen sus limitaciones, en el caso del matrimonio el sexo de los contrayentes, la edad, la eventual consanguineidad o el número de personas y con ese criterio no se admiten las uniones incestuosas o poligámicas. La unión civil podría tener limitaciones diferentes lo cual no implica discriminación.

Aunque aparentemente el matrimonio homosexual no afecta a las demás personas, contribuye al deterioro del concepto de familia que se observa en los últimos tiempos. La familia es uno de los pilares fundamentales de una Sociedad bien constituida y sería deseable que se buscara la forma de fortalecerla.

Mario A. Hertig

Hertig@ciudad.com.ar

Julio de 2010

miércoles, 26 de mayo de 2010

Revolución o Evolución

Desde principios del siglo pasado se fue generalizando la idea de medir la producción total de bienes y servicios de una nación y los ingresos de sus habitantes por el Producto Bruto Nacional y su equivalente en términos numéricos, el Ingreso Nacional. Si dividimos ese valor global por el número de habitantes obtendremos el Ingreso Nacional per cápita que representa el nivel de vida promedio de la población. Pasando ese valor a dólares, podemos hacer comparaciones entre el nivel de vida de los distintos países. Por más que los criterios empleados se perfeccionen, los resultados distan de ser exactos, máxime si se pasan a dólares, porque el valor del dólar de cada país puede estar sobre-valuado o sub-valuado. A pesar de ello, es el mejor método para comparar el nivel de vida promedio de las naciones.

Sin embargo estos valores no nos dan una idea de la distribución de las riquezas entre los distintos estratos sociales. Hay países muy ricos con una pésima distribución y países pobres con una distribución aceptable. En general notamos que en los países más desarrollados, a la par que afirmaron el sistema democrático de gobierno, lograron una mejor distribución de las riquezas, o por lo menos que la franja más pobre de la población tenga un nivel razonable. Es difícil establecer una norma adecuada para medir la equidad de la distribución de las riquezas, pero continuamente se realizan estimaciones que a pesar de los diferentes criterios empleados, pueden darnos una idea bastante aceptable.

A principios del siglo pasado Argentina no solamente era un país con uno de los mejores niveles de vida del mundo, sino que las diferencias entre los estratos sociales no eran muy grandes. A ello se debió el torrente inmigratorio que buscó en esta tierra mejorar su nivel de vida paupérrimo, cosa que en general logró. Pero nuestro país no solamente ha quedado fuertemente relegado en las estadísticas de nivel general de vida sino que también se ha deteriorado en la distribución de las riquezas. Las llamadas villas de emergencia aumentan continuamente y la marginalidad ha alcanzado un nivel incompatible con una nación civilizada.

En realidad el problema de la inequidad en la distribución de las riquezas es mundial y a través del tiempo han aparecido numerosas propuestas como el anarquismo, el comunismo, el Estado benefactor, etc. Pero el problema subsiste y las manifestaciones de protesta aumentan.

Ultimamente tenemos el problema de los “piqueteros” que obstruyen puentes y caminos. La sociedad reacciona por su tono amenazante y las molestias que causan, aunque reconoce que detrás de ellos hay un problema grave sin resolver. Al igual que los “cacerolazos” de hace unos años, son manifestaciones más o menos violentas que se unen en la protesta pero que carecen de un contenido preciso. A lo sumo por la presión ejercida consiguen algunas conquistas sociales, que pronto son neutralizadas por otras medidas.

La historia nos presenta numerosas revoluciones, con sus secuelas de violencia y autoritarismo, muy bien inspiradas que, aun triunfantes, no lograron sus objetivos. Vayan como ejemplos la revolución francesa que desembocó en el imperio napoleónico y la restauración monárquica, o el comunismo soviético que, tras gobernar dictatorialmente durante más de 7 décadas, finalmente colapsó.

El progreso de la humanidad se debió fundamentalmente a procesos evolutivos, que rindieron frutos en la medida que perseveraron en sus objetivos. El lento avance hacia la democracia, si bien alterado muchas veces por revoluciones violentas, fue más el producto de ideales moderados que poco a poco ganaron la conciencia de los pueblos.

Las diferencias sociales siempre existieron, pero paradójicamente estas aumentaron con la civilización. Una mayor equidad en la distribución de las riquezas solo se logrará cuando haya una conciencia generalizada de que la pobreza y la marginalidad no son compatibles con nuestra cultura. Pero no con sistemas totalitarios que eliminan las libertades o con revoluciones que suelen llevar a dictaduras discrecionales. Tampoco con un excesivo intervencionismo estatal, generalmente ineficaz y que cae fácilmente en la demagogia o el populismo.

Sin perjuicio de resolver de inmediato los problemas urgentes de la pobreza extrema y la marginación social, debe buscarse otras soluciones, más evolutivas que revolucionarias. Europa occidental, especialmente los países nórdicos pueden señalarnos el camino. En nuestro país deberían reemplazarse los altos impuestos indirectos (como el I.V.A que pagan todos por igual pero que afecta mucho más a las clases más bajas) por impuestos directos (como los impuestos a las ganancias, al patrimonio o a la renta de la tierra, que recaen en las clases más altas). Volcando esos impuestos a la salud, la educación y obras sociales en general, se lograría una sociedad más equitativa. Cubiertas las necesidades básicas, la mayor educación permitiría a las clases postergadas mejorar sus ingresos en una suerte de círculo virtuoso.

Una medida aparentemente tan simple como cambiar los impuestos, puede tener un efecto enorme en la distribución de las riquezas, pero para que sea eficaz y no despierte resistencias insuperables, no debe aplicarse con criterio revolucionario sino ser el fruto de una evolución lenta pero constante, aunque necesite muchos años para alcanzar la meta propuesta.

Las personas en general aceptan su nivel patrimonial como natural y aspiran en lo posible a mejorarlo, pero se resisten fuertemente a cualquier quita compulsiva. Por lo tanto una redistribución efectiva solo puede lograrse si se aplica progresivamente “sin prisa y sin pausa, como la estrella” de tal manera que las modificaciones patrimoniales pasen desapercibidas y solo adquieran magnitud con el transcurso del tiempo. Claro que una evolución social basada en un esquema impositivo determinado, requiere que previamente se cree una conciencia firme sobre el cumplimiento de la ley en general y de los impuestos en particular. Igualmente se necesita de una reforma del Estado que ajuste sus gastos a las necesidades reales del pueblo y evite el populismo

El capitalismo genera riquezas que se reparten entre los distintos factores de acuerdo a normas establecidas que no necesariamente son las más equitativas. A causa de las situaciones monopólicas, condiciones especiales del mercado, limitación de las tierras disponibles, etc. se producen distorsiones que parecen naturales. Por lo tanto la redistribución de los ingresos por vía impositiva, que busca corregir esas situaciones anómalas, no debe considerarse como una dádiva sino como un reintegro de ingresos a las clases postergadas. Solo que no debe implementarse violentamente, sino que debe ser el fruto de una evolución lenta, pero firme y perseverante.

Mario A. Hertig

hertig@ciudad.com.ar

jueves, 20 de mayo de 2010

Jubilaciones

Para determinar el monto de las jubilaciones se utiliza una serie de variables como ser la cantidad de años en que se deben realizar aportes, el porcentaje del sueldo a aportar, la edad mínima para jubilarse, la probabilidad de vida de las personas, etc., llegándose a un valor que eventualmente podría cambiarse, modificando las variables mencionadas. Existe un consenso bastante generalizado que el monto jubilatorio debería ser igual al 82 % del sueldo promedio de lo últimos años, aunque ese porcentaje difícilmente se alcance.

Al crearse una Caja de jubilaciones es probable que las personas que estén en condiciones de jubilarse sean muy pocas con relación a los que se hallen trabajando y por lo tanto el total de los aportes jubilatorios sean muy superiores a las jubilaciones pagadas. Resulta entonces lógico que el Ente jubilatorio utilice el monto acumulado en inversiones seguras, para preservar el haber de los futuros jubilados.

Otro tanto podría decirse de las jubilaciones privadas donde se parte de la premisa de que los aportes jubilatorios siguen siendo propiedad de los aportantes y que incluso podrían pedir la devolución de dichos valores en lugar de acceder a la jubilación. Podría decirse que en esos casos donde se recibe lo que se aportó, existe en la relación entre aportes y jubilaciones un flujo pasado-futuro y que es razonable que el Ente jubilatorio invierta adecuadamente los fondos acumulados.

Pero no sucede lo mismo con las jubilaciones estatales comúnmente llamadas de reparto, cuando al cabo de varios años se llega a cierto equilibrio donde, si los cálculos se efectuaron adecuadamente, el total de aportes que se recibe en un momento dado sería equivalente al total de las jubilaciones que tendría que abonarse. En este caso el aportante no es dueño de ese dinero sino que adquiere un derecho a jubilarse en determinadas condiciones. Ahora el titular del dinero es el Ente jubilatorio, pero con la condición de abonar las jubilaciones en los valores pactados, que deberían ascender a un 82 %.

Si bien los cálculos del haber jubilatorio se efectúan sobre la base de los aportes realizados, el porcentaje a cobrar (que repetimos debería ser el 82 %), no debería depender del dinero depositado en el pasado por los jubilados, que podría haberse utilizado con otros fines, sino de los aportes actuales de los futuros jubilados. Es decir que ya no tendríamos un flujo pasado- futuro, sino un flujo presente-presente, intergeneracional, tanto recibe el Ente jubilatorio en aportes, tanto abona en jubilaciones. No tiene sentido decir que no se puede actualizar las jubilaciones porque las Cajas fueron esquilmadas en el pasado, salvo que se refiera al pago de retroactividades. El Ente jubilatorio debería utilizar la totalidad de los aportes recibidos en el presente en el pago de jubilaciones actualizadas, salvo una reserva adecuada y no utilizar los fondos en subsidios u otras inversiones.

La inflación es consecuencia de una perversa política económica que permite al Gobierno incrementar sus recursos. Las empresas se defienden de la misma incrementando los precios y los trabajadores reclamando aumentos de salario, pero los jubilados están indefensos. Por lo tanto la actualización de las jubilaciones de acuerdo a un índice adecuado debería efectuarse automáticamente; pero esa actualización debe incluir tanto los aumentos omitidos en los años pasados como la indexación por la inflación presente, sin necesidad de efectuar los numerosos juicios que hoy se encuentran en trámite, juicios que son muy onerosos, duran muchos años y crean una injusta desigualdad entre quienes logran un fallo favorable y quienes no están en condiciones de efectuar un juicio. La actualización de las jubilaciones es un acto de estricta justicia y es posible realizarla con los fondos existentes.

Mario A. Hertig hertig@ciudad.com.ar

jueves, 6 de mayo de 2010

Derechas e Izquierdas

Si bien los términos de Derecha e Izquierda se mencionaban en Oriente hacia el siglo VII, se supone que para designar las tendencias ideológicas en su acepción actual recién se usaron en la Revolución francesa. En efecto, en la Asamblea Nacional los girondinos, más conservadores, se ubicaban a la derecha, los moderados en el centro, y los jacobinos, más exaltados, a la izquierda.

Las ideas liberales de los revolucionarios de 1789 eran consideradas de avanzada y fueron difundidas por el mundo a través de las campañas napoleónicas. Aunque el liberalismo se refería fundamentalmente a la igualdad de oportunidades y a la igualdad ante la ley, incluía también las ideas económicas liberales heredadas de los fisiócratas. En la segunda mitad del siglo XIX con la aparición del socialismo utópico, del marxismo y del socialismo moderado, el liberalismo deja de ser de avanzada y es reemplazado por las reivindicaciones sociales, que ocupan el espectro izquierdista. En el siglo XX, a medida que los gobiernos se tornan más democráticos, van desapareciendo las monarquías absolutas pero paralelamente en algunos países se generan regímenes dictatoriales de distinto signo.

En ese entonces era fácil representar el espectro ideológico en forma lineal. A la derecha los grupos conservadores preocupados de mantener el statu-quo para defender su situación privilegiada, en el centro los partidos moderados que preferían reformas progresivas y a la izquierda los que pregonaban reivindicaciones sociales profundas. En general las derechas defendían la libertad económica y las izquierdas se inclinaban por una mayor intervención estatal. En la extrema derecha se ubicaban el fascismo y otras formas de dictaduras y en la extrema izquierda los socialismos revolucionarios como el comunismo. Curiosamente ambos extremos eran igualmente totalitarios.

Este enfoque aun es de uso corriente, pero algunos críticos lo consideran obsoleto porque la cuestión social ha calado hondo y hoy todos se ocupan de ella aunque no se haga mucho por resolverla. Los gobiernos conservadores tienen preocupaciones sociales, los socialistas aceptan las leyes del mercado y ambos una moderada intervención estatal. Por otra parte los regímenes parlamentarios, la representación proporcional e incluso el ballotage conducen a la formación de pequeños partidos políticos con ideas diversificadas que forman coaliciones de gobierno, donde el factor ideológico se diluye.

El término derecha ha sido anatematizado y son muy pocos los que se atreven a utilizarlo para sí. La izquierda si bien mantiene sus reivindicaciones sociales, se identifica más por sus ideas populistas, intervencionistas y anti-imperialistas. Quizá por ello el liberalismo prefiere ubicarse en la centro-derecha y el socialismo moderado en la centro-izquierda

Observando las naciones políticamente más evolucionadas notamos que tienen en común una serie de características que son independientes de las ideologías que sustentan. Estados Unidos prosperó por la gran estabilidad de sus instituciones y lo mismo ocurrió con la mayor parte de Europa después de la segunda guerra mundial. Otro tanto podría decirse de Canadá, Japón, Australia y Nueva Zelandia.

Todas ellas son naciones democráticas, donde se respeta la ley y las instituciones, la alternancia en el poder no modifica mayormente las condiciones económicas, existen políticas de Estado que se mantienen a través del tiempo, la acción social es más autentica y como consecuencia disminuyen las diferencias entre pobres y ricos, los trámites son en general más simples y los extremos ideológicos no gravitan mayormente. Sus gobiernos podrán ser más liberales o nacionalistas, privatistas o estatizantes, priorizar la seguridad y la libertad o bien la equidad social y el igualitarismo pero esas características solo serán matices dentro de una estabilidad general.

En cambio gran parte de los países de América, Asia y Africa tienen regímenes populistas o autoritarios, sean de derecha o izquierda, con políticas inestables, donde el respeto a la ley y a las instituciones es relativo, la acción social es clientelística o declamatoria, se evaden los impuestos, la corrupción suele ser grande, los gobernantes tratan de perpetuarse y los cambios son violentos.

Evidentemente la clasificación de las ideologías en derechas e izquierdas ya no representa adecuadamente la realidad como en el siglo pasado. Sería preferible agrupar las ideas políticas y los gobiernos de acuerdo a las consideraciones que hemos mencionado más arriba y que son hoy más importantes que ser de derecha o izquierda.

A modo de ejemplo citaremos los servicios públicos. En Estados Unidos suelen ser privados mientras que en Europa la mayor parte son estatales, pero ambos son igualmente eficientes. En nuestro país los servicios públicos originalmente privados se nacionalizaron, luego se los consideró ineficientes y se clamó por su privatización, se privatizaron pero no mejoraron, ahora se tiende a reestatizarlos sin tener en cuenta los altos costos que suponen los sucesivos cambios. Probablemente sea mejor que el Gobierno deje los servicios públicos como están, sean privados o estatales y se preocupen de controlarlos adecuadamente para que sean eficientes.

Por otra parte Chile, Uruguay y Brasil tienen gobiernos izquierdistas que se caracterizan por priorizar el orden y otras conductas atribuibles tradicionalmente a la derecha, en contraposición a otros países también izquierdistas, cuyos gobiernos populistas no logran solucionar el estigma de la pobreza

En una palabra, tendríamos por un lado a las naciones que enfatizan el orden, el respeto a la ley y a las instituciones, la alternancia en el poder, la estabilidad de las políticas de Estado, la acción social genuina, la transparencia de las gestiones, etc. en un grupo que podríamos denominar republicano y por otro a las naciones populistas, con gobiernos más o menos autoritarios o demagógicos, que practican una democracia imperfecta. Y los términos de derecha e izquierda solo representarían variantes dentro del esquema mencionado.

Mario A. Hertig

20/5/07

martes, 27 de abril de 2010

Una propuesta para el tránsito de Lomas de Zamora

Un ligero análisis del tránsito vehicular en Lomas de Zamora nos muestra que se podría agilizar el mismo y que habría que resolver algunas incongruencias. Evidentemente el origen de estos inconvenientes se encuentra en el constante aumento de automotores y en circunstancias que no pudieron preverse.

A) Propósito de este estudio:

Proponer la implantación de la mano única en todas las calles (salvo casos especiales), a fin de ordenar el tránsito de vehículos y mejorar la seguridad de los peatones con una inversión mínima. En una primera etapa se considera la zona de Banfield, Lomas y Temperley cercana al ferrocarril, limitada aproximadamente por las calles Malabia, Uriarte, Alvear, Monseñor Piaggio, 9 de Julio, Pasco, Alte. Brown, Balcarce y Arenales

Se analiza el sentido de circulación que deberían tener las calles, pero no se considera la construcción de los pasos bajo nivel proyectados en los cruces de las calles Vieytes, Larroque, Garibaldi y Avellaneda con el Ferrocarril, ni la eventual eliminación de los pasos a nivel de las calles Boedo y Loria. Se tomaron en cuenta los accesos al Camino Negro y se analizó la conveniencia de la apertura de algunos cruces en la Avenida Hipólito Yrigoyen, en Banfield, colocando los semáforos correspondientes,

B) Clasificación de las calles.

:Las dividimos en 4 grupos:

1)Las avenidas principales, que no se consideran en este estudio pues cualquier modificación implica una considerable inversión, es decir que no se analizan las Av. Hipólito Yrigoyen, Antártida Argentina y 9 de Julio-Pasco.

2) Las calles de acceso al municipio:

3) Otras calles importantes

4) Las calles secundarias.

C) Criterio básico:

1) Tanto las calles importantes como las secundarias del radio céntrico (inclusive los pasos bajo nivel), deberían tener, salvo contadas excepciones, mano única, tratando de mantener, cuando sea posible, la mano predominante actual.

2) En lo posible las calles principales sucesivas deberían tener manos distintas y lo mismo las calles secundarias.

3) El retorno de los ómnibus, que van por calles de doble mano que pasarían a mano única, en general podría realizarse por una paralela adyacente.

4) Convendría hacer el cambio del sentido de circulación propuesto por etapas. El nombre de la calle y la mano deberían indicarse en todas las cuadras en forma visible.

5) Debería preverse el sentido de circulación de todas las calles principales, incluso en las zonas menos desarrolladas.

La mano única generalizada:

- favorece el transito vehicular

-aumenta la seguridad de los peatones

-permite eliminar la mayor parte de los semáforos de 3 vías con flechas de giro, que demoran a los vehículos y confunden a los peatones

-El cruce de una calle importante con una avenida de doble mano se agiliza notablemente si la calle tiene una sola mano, y se evita la contravención tan común de entrar a la avenida girando a la izquierda entorpeciendo el tránsito.

-Una calle angosta con una sola mano tiene en general un carril más amplio que cada uno de los carriles de una calle más ancha de doble mano.

-La doble mano aumenta el riesgo de accidentes tanto para los peatones como para los vehículos.

-Es posible que algunas calles importantes deban mejorarse con bacheo, carpeta asfáltica o repavimentación.

-Habría que consultar a las entidades interesadas para saber si existen razones para rechazar este criterio. Ultimamente se ha generalizado en la población un sentimiento de oposición a todo cambio, pero esa situación debería revertirse porque muchas veces conspira contra el progreso.

D) Calles de acceso

Deberían contar con los semáforos necesarios.

Lo ideal es que tuvieran onda verde, en lugar de lomos de burro o grandes cunetas. .

A continuación sugerimos un posible esquema del sentido de circulación en las calles principales, sin perjuicio que el mismo pueda ser modificado por circunstancias no previstas.

-

Uriarte-Malabia: Previo acuerdo con la Municipalidad de Lanús convendría darle sentido único Oeste-Este, desde el Camino Negro por Martín Rodriguez, Talleres, Uriarte, paso bajo nivel y Malabia, excepto entre Alsina y Belgrano con doble mano. Entre Alsina y Belgrano convendría hacer una especie de rotonda por la calle Castro Barros.

Actualmente dichas calles tienen doble mano, salvo unas pocas cuadras de una mano (M. Rodríguez 1 c. E-O, Talleres 1 c. S-N y Uriarte 3 c. O-E)

Rincón-Vieytes: sentido E-O, Rincón paso a nivel, Vieytes, siguiendo por Glade, 12 de Octubre y Larroque (1 cuadra larga muy ancha) hasta el Camino negro. O siguiendo por Estrada, Glade, Zamora hasta la puerta del Cementerio.

Actualmente Rincón y Vieytes tienen doble mano, salvo 3 c. E-O en el cruce ferroviario.

Larroque-Chacabuco: sentido O-E, Larroque desde el Camino negro, paso a nivel, Chacabuco.

Actualmente Larroque tiene doble mano hasta la Av. H. Yrigoyen y luego sentido O-E, y Chacabuco sentido O-E

Las Heras: sentido E-O, hasta el camino negro.

Gallo: sentido E-O

Actualmente tienen doble mano

Pereyra Lucena: sentido O-E.

Pedernera: sentido O-E.

Actualmente Pereyra Lucena tiene 1 c. E-O y el resto doble mano. Pedernera tiene sentido O-E. (El paso bajo nivel no se modificaría)

Fonrouge-Boedo-Laprida: sentido E-O, Fonrouge, paso a nivel, Boedo, siguiendo por Gaito y Laprida hasta el Camino negro, o alternativamente por Laprida.

Actualmente Fonrouge, Boedo y Laprida tienen sentido E-O.

Loria: sentido E-O desde la Av. Meeks, lo que aliviaría el atascamiento de los autos en esa zona céntrica. Actualmente tiene sentido O-E

Ayacucho: Desde Meeks (incluyendo el paso a nivel) sentido O-E

Colombres: sentido O-E, desde el Camino negro

Actualmente tiene doble mano desde el Camino negro, salvo las ultimas 5 c.: E-O.

Oliden-Molina Arrotea: sentido E-O, desde H. Yrigoyen hasta el parque. Actualmente tiene doble mano.

Oliden: desde Frías hasta Piaggio sentido O-E, Actualmente tiene doble mano.

Garibaldi-Cerrito: sentido E-O

. Actualmente tienen doble mano. Paso a nivel E-O

Lavalle: sentido O-E, Actualmente O-E.

Juncal: sentido O-E. Actualmente tiene doble mano.

Avellaneda: sentido E-O Actualmente E-O.

14 de Julio: sentido E-O. Actualmente tiene doble mano

25 de Mayo: sentido O-E Actualmente O-E.

E) Otras calles importantes.

Meeks-Pellegrini: En un principio (considerando que la repavimentación de Italia está licitada hasta Garibaldi), Meeks tendría que tener doble mano desde Temperley hasta Garibaldi y luego sentido S-N hasta Portela y N-S hasta Pereyra Lucena. Mas adelante, luego de mejorarse totalmente el pavimento de Italia y Suarez, mano única desde el paso bajo nivel (9 e Julio) hasta Portela.

. Actualmente tienen doble mano hasta Mitre, S-N hasta Portela y luego N-S.

España-Alem: sentido S-N, desde Lavalle hasta Uriarte.

Actualmente doble mano hasta S. Fernández y luego S-N hasta Araoz.

Acevedo-Italia:sentido N-S, siguiendo por Suarez, Moreno y Dorrego, hasta 9 de Julio, o Suarez, 25 de Mayo hasta la estación Temperley.

Actualmente N-S hasta S. Fernández y luego doble mano.

Brandsen: sentido S-N hasta H. Yrigoyen. Actualmente S-N hasta H. Yrigoyen.

Dorrego: sentido N-S desde H. Yrigoyen. Actualmente doble mano.

San Pedro: sentido S-N, desde 9 de Julio hasta la Av. H. Yrigoyen Actualmente S-N.

Piaggio-Alvear: sentido S-N. Actualmente tiene doble mano

Arenales: sentido N-S. Actualmente doble mano.

Santa María de Oro: sentido N-S.

Obligado: sentido S-N.

Paso bajo nivel de Temperley (lado Este): Las calles laterales deberían tener:

Costado sud; sentido O-E Costado norte: sentido E-O

Glade: sentido E-O

F) Nuevos semáforos en la Av. H. Yrigoyen

Para favorecer el cruce peatonal convendría colocar semáforos en las intersecciones de la Av. H. Yrigoyen con las calles Darragueira, Rodríguez Peña, Beruti, Grigera y Paso. Más adelante podrían agregarse los cruces restantes. Pero para que estos nuevos semáforos no obstaculicen el tránsito fluido de los vehículos es necesario que el encendido de varias cuadras consecutivas sea simultáneo.

Aunque no es motivo de este estudio, mencionaremos la posibilidad de agilizar el tránsito de la avenida Hipólito Yrigoyen entre el puente de Remedios de Escalada y 9 de Julio dándole una única mano hacia el sur, con onda verde, y retornando por Alte. Brown, Alsina y 29 de Septiembre, pero para ello habría que previamente hacer los pasos bajo nivel proyectados.

Mario A. Hertig

Hertig@ciudad.com.ar

Escrito en el año 2001

jueves, 22 de abril de 2010

El Mensaje de las Tres Cruces

En el barrio de Belgrano nace una avenida extensa denominada de los Incas que llega a la General Paz, pero en Constituyentes cambia su nombre por Francisco Beiró en recuerdo del vicepresidente de Yrigoyen fallecido antes de asumir el cargo. Pero a principios del siglo pasado esta última se llamaba Avenida Tres Cruces y como suele ocurrir para homenajear a una persona dando su nombre a una calle, se eligió una cuyo nombre se consideraba intrascendente.

No sabemos por que a la Avenida que originalmente se llamó Del Progreso le pusieron Tres Cruces y lo mismo podríamos decir de otros sitios que en el mundo tienen ese nombre o del cerro Tres Cruces en Catamarca uno de los más altos de la cordillera. Pero no sería extraño que se refirieran a las tres cruces del Calvario.

Hacia el año 325 Santa Elena, madre del emperador Constantino que terminó con las persecuciones a los cristianos, fue a Tierra Santa con el objeto de realizar excavaciones que lograron encontrar tres cruces. Se cuenta que un milagro le permitió identificar la que sería la veracruz (cruz verdadera) o sea la cruz de Cristo, un trozo de la cual estaría hoy depositada en una iglesia de Roma.

El símbolo cristiano indiscutido es la Cruz de Cristo, la Cruz vacía, así en singular, que es la síntesis y la culminación del Evangelio. Y existen nombres de lugares, como Santa Cruz, Santa Fe de la Veracruz, Exaltación de la Cruz y muchos otros que la recuerdan. ¿Pero, podemos extraer un mensaje de las Tres cruces del Gólgota, o no tienen importancia como para merecer una reflexión o el nombre de un lugar o una calle.

El Evangelio de Juan menciona a 2 crucificados junto a Jesús (Juan 19:32), Marcos dice que “los que estaban crucificados con El lo insultaban” (Marcos 15:32) y Mateo agrega “los bandidos” (Mateo 27:44). Lucas en cambio es más explícito y relata con más detalle las distintas reacciones de “los criminales que estaban crucificados” (Lucas 23:39-44)

Mientras que el primero se burlaba e insultaba a Jesús el segundo reprendía a su compañero de infortunio diciendo que ellos estaban castigados con justa razón pero que Jesús era inocente. Luego se dirige a Jesús reverentemente y recibe la respuesta salvadora: “hoy estarás conmigo en el paraíso”

Igual que en la parábola del Sembrador, el Evangelio de Jesús tiene en este caso dos respuestas fundamentales, la aceptación o el rechazo. Pero si en la parábola las semillas que cayeron en el camino representan el rechazo del Evangelio y las semillas que cayeron entre las piedras o las espinas se refieren a una situación intermedia que sería de liviandad, inseguridad o indiferencia, las que cayeron en buena tierra y dieron abundante cosecha podrían suponer un tiempo, una maduración y por ende un cierto conocimiento doctrinario. En cambio en la escena de la crucifixión es probable que los dos reos no tuvieran la menor noción del Evangelio. Solo la presencia de Jesús crucificado inocentemente, lleva al segundo a un reconocimiento de sus faltas, quizá al arrepentimiento y finalmente a una aceptación del Señor.

Y como sucedió con los Trabajadores del viñedo, donde los contratados a última hora recibieron el mismo salario que los que trabajaron todo el día, el crucificado arrepentido recibe en última instancia y por la gracia de Dios, la misma salvación.

sábado, 3 de abril de 2010

Fracciones periódicas recíprocas

Si dividimos 10 por 27 obtenemos una fracción periódica pura:

10/27 = 0,370370…

si luego dividimos 10 por el número que expresa el período, o sea por 370, obtenemos otra fracción periódica pura

10/370 = 0,027027…

donde el período es igual al divisor de la primera fracción y con la misma cantidad de cifras que el período de la primera.

Veamos otros pares de números cuyos cocientes sean fracciones periódicas puras, donde se cumple la relación mencionada

1/7= 0,142857…

1/0,142857 = 7,000007…

10/11 = 0,909090…

10/90 = 0,111111…

10/13 = 0,769230…

10/0,769230 = 13,000013…

Mediante un sencillo razonamiento demostraremos que esa reciprocidad se cumple en todos los cocientes que den fracciones periódicas puras. Consideremos un cociente que cumpla esa condición

a/b = c + c/10n + c/102n + c/103n … = c + m (1)

donde a y b son 2 números enteros cuyo cociente es una fracción periódica pura, c el primer período, n la cantidad de cifras del período, y m el conjunto de los períodos restantes. Buscaremos el valor del cociente a/c

Hagamos a/c = a/c *b/b = a/b * b/c

Reemplazando a/b por (c+m)

Obtenemos a/c = (c+m) * b/c

Y también a/c = c*b/c +m*b/c

Simplificando a/c = b + m*b/c (3)

Reemplazando m por su valor (1)

a/c = b + (c/10n + c/102n + c/103n.... ) *b/c

Multiplicando b/c por cada término y simplificando

a/c = b + b/10n + b/102n +b/103n

Es decir que si el cociente de dos números a y b nos da una fracción periódica pura (c+m), el cociente del dividendo a por el período de dicha fracción c, nos dará otra fracción periódica pura, cuyo período será igual al divisor inicial b, pero con la misma cantidad de cifras decimales n que el período del primer cociente,

Veamos otros ejemplos:

10/22 = 0,454545… 10/0,45 = 0,222222

10/22 = 0,454545… 10/45 = 22,2222

10/22 = 0,454545… 10/0,4545 = 22,002200…

10/26 = 0,384615… 10/0,384615 = 26,000026

10/81 = 0,123456790… 10/0,123456790 = 81,000000081…

25/27 = 0,925925… 25/0,925 = 27,027027…

Siendo indistinto que dividamos, por ejemplo en el primer caso por 0,45 4,5 o 45. Si consideramos en el mismo caso que el período es 4545 con el doble de cifras, el período de la nueva fracción tendrá el doble de cifras.

Finalmente si el divisor tiene 2 o más cifras y el período de la fracción una sola, parecería que la propiedad no se cumple:

10/18 = 0,555555… 10/5 = 2

Pero el número 2 puede descomponerse en una serie igual a

10/5 = 2 =1,8 + 0,18 + 0,018 + 0,0018… que cumple la propiedad.

O bien 10/55 = 0,181818

Mario A. Hertig

hertig@ciudad.com.ar

Mayo de 1996